an online Instagram web viewer

#visitamalaga medias

Photos

A un 1 de la magna de Málaga, Besamanos magno..
.
.
@rcfusionadas @bctfusionadas @bct_realescofradiasfusionadas @ntrasramayordolor #MagnaMalaga #BesamanosMagno #75Coronada #100Patrona #Fusionadas #SemanaSanta
#Semanasantamalaga
#LaPasiondAndalucia 
#Turismo #Málaga #visitamalaga #Málagaasuvirgendelavictoria
Disfruté, mientras descansaba, de las mismas vistas que tuvieron los árabes que vivieron aquí 👳🌅🌅🌅
🔸
Mereció la pena la subida, aunque a pleno sol, con el jersey, los vaqueros y las zapatillitas de esparto, no iba yo nada preparada... Menos mal que no me sale la cara, porque estaba como un tomate 😅
🔸
 Lo que aún no sabía en la foto es que me quedaba mucho más que subir...🙃 En fin, es lo que tienen los planes improvisados💃
.
.
.
.
.
.
#Málaga #malagacity #vistas #alcazabademalaga #mar #costadelsol #mytinyatlas #passionpassport #igmalaga #instatraveler #nosotrasviajamos
#spring #visitamalaga #Andalucía #spain #tesorosarabes #lugaresimperdibles #yosoytraveler #neverstopexploring #amoviajar #femmetravel #sheisnotlost #womenwhoexplore #turismonacional #elrincondelosviajeros #thediscoverer #lovespain
Disfruté, mientras descansaba, de las mismas vistas que tuvieron los árabes que vivieron aquí 👳🌅🌅🌅 🔸 Mereció la pena la subida, aunque a pleno sol, con el jersey, los vaqueros y las zapatillitas de esparto, no iba yo nada preparada... Menos mal que no me sale la cara, porque estaba como un tomate 😅 🔸 Lo que aún no sabía en la foto es que me quedaba mucho más que subir...🙃 En fin, es lo que tienen los planes improvisados💃 . . . . . . #Málaga  #malagacity  #vistas  #alcazabademalaga  #mar  #costadelsol  #mytinyatlas  #passionpassport  #igmalaga  #instatraveler  #nosotrasviajamos  #spring  #visitamalaga  #Andalucía  #spain  #tesorosarabes  #lugaresimperdibles  #yosoytraveler  #neverstopexploring  #amoviajar  #femmetravel  #sheisnotlost  #womenwhoexplore  #turismonacional  #elrincondelosviajeros  #thediscoverer  #lovespain 
Espectacular exposición de fotografías de @chusalonsophoto en Calle Larios del festival de cine de Málaga del año pasado ❤️❤️❤️❤️. Retratos impresionantes. No sabría cuál elegir. Aquí uno de mis “muchos” favoritos #chusalonsophoto @chusalonsophoto #festivaldemalaga2018  #festivaldemalaga2017 #hvitsson #hvitssonmalaga #costadelsol @festivalmalaga #festivalmálaga  #hvitsson #hvitssonispania #malaga #visitamalaga #visitmalaga #besøkemalaga #visitcostadelsol  #besøkcostadelsol #visitalacostadelsol #visitacostadelsol #canonspain #canonespaña #canonspania
Espectacular exposición de fotografías de @chusalonsophoto en Calle Larios del festival de cine de Málaga del año pasado ❤️❤️❤️❤️. Retratos impresionantes. No sabría cuál elegir. Aquí uno de mis “muchos” favoritos #chusalonsophoto  @chusalonsophoto #festivaldemalaga2018  #festivaldemalaga2017  #hvitsson  #hvitssonmalaga  #costadelsol  @festivalmalaga #festivalmálaga  #hvitsson  #hvitssonispania  #malaga  #visitamalaga  #visitmalaga  #besøkemalaga  #visitcostadelsol  #besøkcostadelsol  #visitalacostadelsol  #visitacostadelsol  #canonspain  #canonespaña  #canonspania 
NEW HOTEL at #boutiquehotelspain!
This week we introduce you to #LosCastañosHotel, new member in our #charminghotels platform.
Pure mountain air and total relax, in #Cartajima, one of the small white villages of #Malaga #Andalusia.
Discover it!
--
¡NUEVO HOTEL en @boutiquehotelspain!
Esta semana os presentamos a #HotelLosCastaños, nuevo miembro en nuestra plataforma de #hotelesconencanto. 
Aire puro de montaña y relajación total, en Cartajima, uno de los pequeños pueblos blancos de #Málaga #Andalucía.
¡Descúbrelo!
.
.
.
.
#boutiquehotel #boutiquehotels ##hotelloscastanos #ronda #españa #spain #shortbreak #escapada #spaintravel #spanishfood #discoverspain #spainturism #turismo #turismoespaña #visitamalaga #holiday #spainholiday #holidays #pueblosblancos #whitevillage
NEW HOTEL at #boutiquehotelspain ! This week we introduce you to #LosCastañosHotel , new member in our #charminghotels  platform. Pure mountain air and total relax, in #Cartajima , one of the small white villages of #Malaga  #Andalusia . Discover it! -- ¡NUEVO HOTEL en @boutiquehotelspain! Esta semana os presentamos a #HotelLosCastaños , nuevo miembro en nuestra plataforma de #hotelesconencanto . Aire puro de montaña y relajación total, en Cartajima, uno de los pequeños pueblos blancos de #Málaga  #Andalucía . ¡Descúbrelo! . . . . #boutiquehotel  #boutiquehotels  ##hotelloscastanos  #ronda  #españa  #spain  #shortbreak  #escapada  #spaintravel  #spanishfood  #discoverspain  #spainturism  #turismo  #turismoespaña  #visitamalaga  #holiday  #spainholiday  #holidays  #pueblosblancos  #whitevillage 
Así nos valoran nuestros clientes 👌🏻¡Visítanos! Te esperamos #visitamalaga #micasadelsur #airbnb #airbnbspain #malaga #elsur #abdalucia #guesthouse
Los marfiles
Se le debe a G. Bonsor el primer estudio de los marfiles de sus excavaciones en Los Alcores. Como ocurrirá con los bronces o con otros elementos introducidos por los artesanos fenicios, los marfiles han generado un gran debate sobre su significado. Adscripción cultural y cronología, aunque parece obvio por los tipos que nos han llegado. Singulares dentro del ámbito Mediterráneo, que responden a una interacción artesanal cuyo resultado es un producto netamente tartesico.
Aunque la generalización de los peines de marfil se produce a partir de la colonización oriental, en la península se conocen otros ejemplares del Bronce Final, caso de los documentados en la tumba de Roça do Casal do Meio, Cabeço de Vaiamonte, la Mola d’Agres o el del Cerro de la Mora entre otros, elementos que además están asociados a fíbulas de codo, como ocurre en las representaciones más arcaicas de las estelas de guerrero. A partir del siglo VIII no solo se documentan peines en las necrópolis tartesicas, sino también se han hallado otros elementos como placas, paletas, cajas o remates de muebles que enriquecen la tipología eboraria.
Los marfiles Se le debe a G. Bonsor el primer estudio de los marfiles de sus excavaciones en Los Alcores. Como ocurrirá con los bronces o con otros elementos introducidos por los artesanos fenicios, los marfiles han generado un gran debate sobre su significado. Adscripción cultural y cronología, aunque parece obvio por los tipos que nos han llegado. Singulares dentro del ámbito Mediterráneo, que responden a una interacción artesanal cuyo resultado es un producto netamente tartesico. Aunque la generalización de los peines de marfil se produce a partir de la colonización oriental, en la península se conocen otros ejemplares del Bronce Final, caso de los documentados en la tumba de Roça do Casal do Meio, Cabeço de Vaiamonte, la Mola d’Agres o el del Cerro de la Mora entre otros, elementos que además están asociados a fíbulas de codo, como ocurre en las representaciones más arcaicas de las estelas de guerrero. A partir del siglo VIII no solo se documentan peines en las necrópolis tartesicas, sino también se han hallado otros elementos como placas, paletas, cajas o remates de muebles que enriquecen la tipología eboraria.
Los primeros bronces orientales que llegan a la península es posible que lo hicieran en época pre fenicia, pero su habitual descontextualización o su justificación por el comercio atlántico o continental impiden una clara consideración. Las armas y algunos objetos de adorno y uso personal, como las navajas de afeitar y las fíbulas, son producciones atlánticas que se manifiestan claramente en las estelas de guerrero más antiguas; sin embargo, a partir de la colonización no solo se aprecia un cambio en la composición escénica de las estelas con la incorporación de la figura del guerrero, sino que a su vez hacen acto de presencia una serie de objetos que enriquecen la panoplia del individuo representado, lo que debemos asociar a la colonización mediterránea. Tal y como se pone de manifiesto en el yacimiento portugués de Baioes, los primeros bronces mediterráneos que llegan a la península antes de la colonización  están vinculados con el culto, tónica que prevalece durante la colonización, donde los bronces que se documentan tiene una estrecha relación con el ritual religioso, caso de los thymateria o quemaperfumes, los jarros y los braserillos, las pequeñas estatuas, etc.; sin embargo, los objetos de adorno personal como pinzas, fíbulas, agujas, etc., parecen de elaboración indígena. Esta circunstancia puede estar relacionada con el carácter aconico que siempre se ha adjudicado a la religión de las comunidades indígenas.
Los primeros bronces orientales que llegan a la península es posible que lo hicieran en época pre fenicia, pero su habitual descontextualización o su justificación por el comercio atlántico o continental impiden una clara consideración. Las armas y algunos objetos de adorno y uso personal, como las navajas de afeitar y las fíbulas, son producciones atlánticas que se manifiestan claramente en las estelas de guerrero más antiguas; sin embargo, a partir de la colonización no solo se aprecia un cambio en la composición escénica de las estelas con la incorporación de la figura del guerrero, sino que a su vez hacen acto de presencia una serie de objetos que enriquecen la panoplia del individuo representado, lo que debemos asociar a la colonización mediterránea. Tal y como se pone de manifiesto en el yacimiento portugués de Baioes, los primeros bronces mediterráneos que llegan a la península antes de la colonización están vinculados con el culto, tónica que prevalece durante la colonización, donde los bronces que se documentan tiene una estrecha relación con el ritual religioso, caso de los thymateria o quemaperfumes, los jarros y los braserillos, las pequeñas estatuas, etc.; sin embargo, los objetos de adorno personal como pinzas, fíbulas, agujas, etc., parecen de elaboración indígena. Esta circunstancia puede estar relacionada con el carácter aconico que siempre se ha adjudicado a la religión de las comunidades indígenas.
Con la colonización debieron llegar artesanos y metalúrgicos que se instalaron en la Península con el objetivo de abastecer de nuevos productos metálicos a los personajes más destacados de las comunidades indígenas; como es lógico, y antes del desarrollo de estos establecimientos artesanales, se debieron importar objetos de manufactura oriental que pronto serian sustituidos por las imitaciones de los talleres fenicios occidentales que, aunque es posible que aceptaran artesanos y aprendices indígenas, guardarían celosamente el secreto de su elaboración con el fin  de controlar su comercialización; sin embargo, a partir del siglo VII se observa un aumento y una variada tipología de estos objetos que conocemos principalmente a través de las necrópolis, y dada la originalidad formal y las peculiaridades técnicas que ofrecen a partir de ahora, parece que responden a una descentralización geográfica de esos talleres. Son los primeros productos genuinamente tartesicos, aunque siempre manteniendo la influencia orientalizante.
Con la colonización debieron llegar artesanos y metalúrgicos que se instalaron en la Península con el objetivo de abastecer de nuevos productos metálicos a los personajes más destacados de las comunidades indígenas; como es lógico, y antes del desarrollo de estos establecimientos artesanales, se debieron importar objetos de manufactura oriental que pronto serian sustituidos por las imitaciones de los talleres fenicios occidentales que, aunque es posible que aceptaran artesanos y aprendices indígenas, guardarían celosamente el secreto de su elaboración con el fin de controlar su comercialización; sin embargo, a partir del siglo VII se observa un aumento y una variada tipología de estos objetos que conocemos principalmente a través de las necrópolis, y dada la originalidad formal y las peculiaridades técnicas que ofrecen a partir de ahora, parece que responden a una descentralización geográfica de esos talleres. Son los primeros productos genuinamente tartesicos, aunque siempre manteniendo la influencia orientalizante.
Los bronces
A pesar de la riqueza metalúrgica que preconizan todas las fuentes clásicas, no parece que Tartessos se caracterice precisamente por una especial abundancia de metales elaborados en los momentos más antiguos, por lo que llama la atención la parquedad de los objetos elaborados en plata, el mineral que ha servido para justificar  su auge económico y una de las principales causas de la colonización. Por lo tanto, la práctica ausencia de plata en el suroeste peninsular en los momentos previos a la presencia de los fenicios es una dato más a tener en cuenta a la hora de valorar el desarrollo tecnológico de las comunidades indígenas; sin embargo, si es reseñable el interés que muestran por las manufacturas de bronce, y ello a pesar de que no disponemos de documentación sobre las necrópolis o los lugares donde pudieron amortizarse estos objetos, pero a tenor de las numerosas armas rescatadas en los ríos y otros depósitos y ocultaciones del Bronce Final, parece que su importancia fue patente. Aunque estas armas y otros objetos de adorno personal son de clara filiación atlántica, es más probable que las halladas en el suroeste peninsular sean de producción local, siguiendo esos modelos que también atestiguan en el Mediterráneo central, o al menos eso se desprende de su presencia en las estelas de guerrero de composición básica y del conocimiento que demuestran en la elaboración de orfebrería.
Los bronces A pesar de la riqueza metalúrgica que preconizan todas las fuentes clásicas, no parece que Tartessos se caracterice precisamente por una especial abundancia de metales elaborados en los momentos más antiguos, por lo que llama la atención la parquedad de los objetos elaborados en plata, el mineral que ha servido para justificar su auge económico y una de las principales causas de la colonización. Por lo tanto, la práctica ausencia de plata en el suroeste peninsular en los momentos previos a la presencia de los fenicios es una dato más a tener en cuenta a la hora de valorar el desarrollo tecnológico de las comunidades indígenas; sin embargo, si es reseñable el interés que muestran por las manufacturas de bronce, y ello a pesar de que no disponemos de documentación sobre las necrópolis o los lugares donde pudieron amortizarse estos objetos, pero a tenor de las numerosas armas rescatadas en los ríos y otros depósitos y ocultaciones del Bronce Final, parece que su importancia fue patente. Aunque estas armas y otros objetos de adorno personal son de clara filiación atlántica, es más probable que las halladas en el suroeste peninsular sean de producción local, siguiendo esos modelos que también atestiguan en el Mediterráneo central, o al menos eso se desprende de su presencia en las estelas de guerrero de composición básica y del conocimiento que demuestran en la elaboración de orfebrería.
📸 Amazing views of Malaga from the Alcazaba viewpoint: The Roman Theatre, the Cathedral, Picasso Museum.. ❤️malaga 
#malagacentro #visitmalaga #spain #estaes_andalucia #estaes_malaga #estaes_españa #andalucia #picoftheday #visitamalaga #costadelsol #travel #picasso
Día de turismo, esto es un no parar 😎😎
Día de turismo, esto es un no parar 😎😎
También se ha descartado la posibilidad de que algunos asentamientos pertenezcan a una determinada fase por el hecho de carecer de los elementos cerámicos que la definen; así, un poblado con cerámicas indígenas se clasificara dentro del Bronce Final pre fenicio, mientras que otro con las mismas cerámicas pero con un solo fragmento de un vaso fenicio se convertirá en un poblado orientalizante, lo que ha distorsionado ña visión cultural del fenómeno cultural tartesico. Lo cierto es que ni los indígenas rompen de repente toda su vajilla para adquirir los nuevos tipos procedentes de las nuevas factorías instaladas en el sur peninsular, ni los fenicios se traen toda la vajilla necesaria para su nuevo emplazamiento, por lo que seguramente también adquirirán de los indígenas algunos tipos cerámicos para su uso cotidiano. Con el tiempo y la introducción del torno alfarero, los unos introducirían su cerámica tradicional y los otros, adaptarían sus tipos a esa nueva tecnología, lo que producirá un repertorio ceramio original y definidor de lo tartesico, el estilo orientalizante, término que debería ceñirse, a las producciones artesanales, y no a las manifestaciones culturales. En realidad, la innovación tecnológica en este y otros campos, será la responsable del cambio socioeconómico de las comunidades indígenas y de la formación de Tartessos.
También se ha descartado la posibilidad de que algunos asentamientos pertenezcan a una determinada fase por el hecho de carecer de los elementos cerámicos que la definen; así, un poblado con cerámicas indígenas se clasificara dentro del Bronce Final pre fenicio, mientras que otro con las mismas cerámicas pero con un solo fragmento de un vaso fenicio se convertirá en un poblado orientalizante, lo que ha distorsionado ña visión cultural del fenómeno cultural tartesico. Lo cierto es que ni los indígenas rompen de repente toda su vajilla para adquirir los nuevos tipos procedentes de las nuevas factorías instaladas en el sur peninsular, ni los fenicios se traen toda la vajilla necesaria para su nuevo emplazamiento, por lo que seguramente también adquirirán de los indígenas algunos tipos cerámicos para su uso cotidiano. Con el tiempo y la introducción del torno alfarero, los unos introducirían su cerámica tradicional y los otros, adaptarían sus tipos a esa nueva tecnología, lo que producirá un repertorio ceramio original y definidor de lo tartesico, el estilo orientalizante, término que debería ceñirse, a las producciones artesanales, y no a las manifestaciones culturales. En realidad, la innovación tecnológica en este y otros campos, será la responsable del cambio socioeconómico de las comunidades indígenas y de la formación de Tartessos.
La cerámica
Como es lógico, con la llegada de los colonizadores mediterráneos se produjo tal avance tecnológico en las producciones cerámicas que la primera consecuencia fue la especialización artesanal, tanto para abastecer de las nuevas vajillas a los elementos más destacados de las comunidades indígenas como para generar un determinado excedente para su comercialización. Por su parte, las comunidades indígenas disponían de su propia producción, y entre la gran variedad formal de las cerámicas producidas, también tenían ciertos tipos relacionados directamente con el ritual que impediría que el cambio fuera tan rápido como algunos han defendido; de hecho, en algunos lugares relacionados con el culto y hasta bien avanzado el periodo tartesico, se siguen utilizando vasos a mano como expresión de la tradición cultural. Por lo tanto, no se puede asumir que en un corto periodo de tiempo se produjera una invasión en el mercado indígena de las nuevas formas cerámicas: la prueba de ello es que algunos tipos cerámicos que arrancan del Bronce Final seguirán presentes, con el pertinente perfeccionamiento técnico y su evolución tipológica, hasta el final de este dilatado periodo.
La cerámica Como es lógico, con la llegada de los colonizadores mediterráneos se produjo tal avance tecnológico en las producciones cerámicas que la primera consecuencia fue la especialización artesanal, tanto para abastecer de las nuevas vajillas a los elementos más destacados de las comunidades indígenas como para generar un determinado excedente para su comercialización. Por su parte, las comunidades indígenas disponían de su propia producción, y entre la gran variedad formal de las cerámicas producidas, también tenían ciertos tipos relacionados directamente con el ritual que impediría que el cambio fuera tan rápido como algunos han defendido; de hecho, en algunos lugares relacionados con el culto y hasta bien avanzado el periodo tartesico, se siguen utilizando vasos a mano como expresión de la tradición cultural. Por lo tanto, no se puede asumir que en un corto periodo de tiempo se produjera una invasión en el mercado indígena de las nuevas formas cerámicas: la prueba de ello es que algunos tipos cerámicos que arrancan del Bronce Final seguirán presentes, con el pertinente perfeccionamiento técnico y su evolución tipológica, hasta el final de este dilatado periodo.
La artesanía tartesica
Hasta no hace muchos años, la cultura tartesica se definía por una serie de objetos de diferentes materiales que, independientemente de si procedían de contextos arqueológicos o si lo eran de hallazgos casuales, constituían un punto en los mapas de dispersión al uso, lo que ha generado no poca confusión entre los estudiosos, máxime cuando en esos mapas los puntos pueden hacer referencia,  a un fragmento cerámico o a todo un poblado o necrópolis. Este ha sido también le método que se ha empleado para definir la extensión geográfica del influjo tartesico, aunque como podemos ver, dependiendo de los materiales que elijamos, conseguiremos territorios más o menos extensos. Lo que parece que esta fuera de toda duda es que siegue siendo la cerámica el elemento más fiable para definir un área cultural, una interacción tecnológica y una cronología segura. Sin embargo, otros elementos como los bronces, la orfebrería o la eboraria, por citar los más característicos del repertorio tartesico, vistos desde su propia perspectiva solo nos pueden inducir a valoraciones aisladas que carecen de sentido cultural y cronológico si no están acompañados de los contextos arqueológicos que avalen su funcionalidad o de materiales cerámicos que certifiquen  su datación. La cerámica, por consiguiente, debe seguir tratándose como el principal elemento del registro arqueológico, pues a través de sus tipologías podremos seguir el rastro de las relaciones comerciales, de las interrelaciones en general, conseguiremos afinar cada vez más en las cronologías y llegaremos a ubicar con el tiempo y la profusión de análisis, los focos de su producción, lo que nos permitirá configurar con bastantes garantías el territorio tartesico y la evolución de su área de influencia.
La artesanía tartesica Hasta no hace muchos años, la cultura tartesica se definía por una serie de objetos de diferentes materiales que, independientemente de si procedían de contextos arqueológicos o si lo eran de hallazgos casuales, constituían un punto en los mapas de dispersión al uso, lo que ha generado no poca confusión entre los estudiosos, máxime cuando en esos mapas los puntos pueden hacer referencia, a un fragmento cerámico o a todo un poblado o necrópolis. Este ha sido también le método que se ha empleado para definir la extensión geográfica del influjo tartesico, aunque como podemos ver, dependiendo de los materiales que elijamos, conseguiremos territorios más o menos extensos. Lo que parece que esta fuera de toda duda es que siegue siendo la cerámica el elemento más fiable para definir un área cultural, una interacción tecnológica y una cronología segura. Sin embargo, otros elementos como los bronces, la orfebrería o la eboraria, por citar los más característicos del repertorio tartesico, vistos desde su propia perspectiva solo nos pueden inducir a valoraciones aisladas que carecen de sentido cultural y cronológico si no están acompañados de los contextos arqueológicos que avalen su funcionalidad o de materiales cerámicos que certifiquen su datación. La cerámica, por consiguiente, debe seguir tratándose como el principal elemento del registro arqueológico, pues a través de sus tipologías podremos seguir el rastro de las relaciones comerciales, de las interrelaciones en general, conseguiremos afinar cada vez más en las cronologías y llegaremos a ubicar con el tiempo y la profusión de análisis, los focos de su producción, lo que nos permitirá configurar con bastantes garantías el territorio tartesico y la evolución de su área de influencia.
Seguimos trabajando en la facultad, no paramos!! 😎💪
Seguimos trabajando en la facultad, no paramos!! 😎💪
Hay otras cuestiones de interés, como por ejemplo la que ya planteo Almagro-Gorbea en relación con los distintos tipos de enterramientos documentados; en este sentido, parece que las necrópolis en llano tipo Cruz del Negro o Medellín pertenecerían a los grupos con un mayor poder adquisitivo de la comunidad y sus familias, mientras que las clases dirigentes conformadas a partir del siglo VII a.C., ocuparían los grandes túmulos como Setefilla o La Joya, pero aún  no se han podido detectar ambos tipos simultáneamente, lo que deja abierta esta posibilidad. También es de gran interés el cambio que se percibe en los objetos depositados en los ajuares a partir de la segunda mitad del siglo VII a.C., cuando hacen acto de presencia elementos tan significativos como los jarros rodios o los broches de cinturón del tipo Acebuchal, consecuencia directa de la mayor actividad de los comerciantes griegos en el sur peninsular, pero que, sin embargo, no llegaran a tener en el bajo Guadalquivir una presencia tan activa como la que se detecta en la zona de Huelva, donde además se perciben sensibles diferencias en los modos de enterrar y en los elementos que acompañan a las tumbas.
Hay otras cuestiones de interés, como por ejemplo la que ya planteo Almagro-Gorbea en relación con los distintos tipos de enterramientos documentados; en este sentido, parece que las necrópolis en llano tipo Cruz del Negro o Medellín pertenecerían a los grupos con un mayor poder adquisitivo de la comunidad y sus familias, mientras que las clases dirigentes conformadas a partir del siglo VII a.C., ocuparían los grandes túmulos como Setefilla o La Joya, pero aún no se han podido detectar ambos tipos simultáneamente, lo que deja abierta esta posibilidad. También es de gran interés el cambio que se percibe en los objetos depositados en los ajuares a partir de la segunda mitad del siglo VII a.C., cuando hacen acto de presencia elementos tan significativos como los jarros rodios o los broches de cinturón del tipo Acebuchal, consecuencia directa de la mayor actividad de los comerciantes griegos en el sur peninsular, pero que, sin embargo, no llegaran a tener en el bajo Guadalquivir una presencia tan activa como la que se detecta en la zona de Huelva, donde además se perciben sensibles diferencias en los modos de enterrar y en los elementos que acompañan a las tumbas.
Es probable que, como nos muestra también la necrópolis de Setefilla, donde se halló una estela de guerrero y otra decena de ellas exentas de decoración, los enterramientos más antiguos tengan una vinculación más o menos directa con los personajes representados en las estelas, gentes que ya conocerían el rito de la cremación como parece desprenderse del reciente hallazgo del Cortijo de la Reina, y que entrarían en contacto rápidamente con los colonizadores fenicios, con los que debieron compartir el dominio de ese territorio. El poder sustentado en la coerción militar que emana de los guerreros de las estelas debió estar afianzado de tal manera en la sociedad indígena que tras la colonización pasaron a mostrar ese poder  a través de las manifestaciones funerarias y de los objetos que acompañaban su ajuar, donde las representaciones de carácter guerrero se redujeron a la mínima expresión. La interacción entre las comunidades indígena y fenicia a partir del finales del siglo IX a.C., dio como resultado con el paso del tiempo una inédita expresión del mundo funerario, y de la sociedad que lo desarrollaba, que ha hecho que algunos la atribuyan a una u otra comunidad, cuando en realidad es la auténtica expresión de lo tartesico, que se manifiesta con toda su intensidad a partir del siglo VII a.C.
Es probable que, como nos muestra también la necrópolis de Setefilla, donde se halló una estela de guerrero y otra decena de ellas exentas de decoración, los enterramientos más antiguos tengan una vinculación más o menos directa con los personajes representados en las estelas, gentes que ya conocerían el rito de la cremación como parece desprenderse del reciente hallazgo del Cortijo de la Reina, y que entrarían en contacto rápidamente con los colonizadores fenicios, con los que debieron compartir el dominio de ese territorio. El poder sustentado en la coerción militar que emana de los guerreros de las estelas debió estar afianzado de tal manera en la sociedad indígena que tras la colonización pasaron a mostrar ese poder a través de las manifestaciones funerarias y de los objetos que acompañaban su ajuar, donde las representaciones de carácter guerrero se redujeron a la mínima expresión. La interacción entre las comunidades indígena y fenicia a partir del finales del siglo IX a.C., dio como resultado con el paso del tiempo una inédita expresión del mundo funerario, y de la sociedad que lo desarrollaba, que ha hecho que algunos la atribuyan a una u otra comunidad, cuando en realidad es la auténtica expresión de lo tartesico, que se manifiesta con toda su intensidad a partir del siglo VII a.C.
La estructura social que se deriva del estudio de algunas de estas necrópolis también nos aleja de la concepción social que caracteriza a la fenicia; a las importantes consideraciones que sobre el tipo de sociedad se derivan de la distribución de los enterramientos de los túmulos de Setefilla, debemos añadir el enterramiento destacado que se documentó en el cuadrante suroccidental del túmulo de Las Cumbres, que generó en torno a si su propio espacio funerario, de lo que se ha deducido que incluso existió cierta desigualdad entre los propios grupos de parentesco de esta sociedad. El siguiente paso en ese cambio hacia una mayor estratificación social se manifiesta en el túmulo A de Setefilla, donde se pasó de un circulo de enterramientos unidos por el vínculo de parentesco, a la tumba individual en cámara ocupando todo el espacio funerario, un salto cualitativo de interés, interpretado por Torres como un cambio del poder basado en el linaje de base aristocrático.
La estructura social que se deriva del estudio de algunas de estas necrópolis también nos aleja de la concepción social que caracteriza a la fenicia; a las importantes consideraciones que sobre el tipo de sociedad se derivan de la distribución de los enterramientos de los túmulos de Setefilla, debemos añadir el enterramiento destacado que se documentó en el cuadrante suroccidental del túmulo de Las Cumbres, que generó en torno a si su propio espacio funerario, de lo que se ha deducido que incluso existió cierta desigualdad entre los propios grupos de parentesco de esta sociedad. El siguiente paso en ese cambio hacia una mayor estratificación social se manifiesta en el túmulo A de Setefilla, donde se pasó de un circulo de enterramientos unidos por el vínculo de parentesco, a la tumba individual en cámara ocupando todo el espacio funerario, un salto cualitativo de interés, interpretado por Torres como un cambio del poder basado en el linaje de base aristocrático.
En definitiva, y a pesar de las hipótesis de algunos investigadores que abogan por la filiación fenicia de estos enterramientos, la verdad es que tanto el ritual desplegado como la profusión de elementos indígenas, caso de los vasos à chardon, las cerámicas a mano bruñidas, las urnas biconicas, las fíbulas de doble resorte o los broches de cinturón, no avalan tal afirmación. Pero también es cierto que hay una importante presencia de elementos puramente fenicios, entre los que destacan los platos y cuencos de barniz rojo, las lucernas, los huevos de avestruz o los escarabeos y otros elementos de adorno; pero sin embargo están ausentes de estas necrópolis del valle bajo del Guadalquivir elementos tan característicos del mundo funerario fenicio como son los oinochoes de boca de seta o los jarros de boca trilobulada. Otro elemento que se ha utilizado como prueba de la filiación fenicia de los enterramientos es la urna “Cruz del Negro”, un tipo que deriva de los fenicios, pero que no tiene por qué marcar la adscripción de todo el conjunto, máxime cuando estos vasos presentan algunas características propias del ámbito tartesico. Parece más lógico pensar que en un principio se pudieron enterrar fenicios junto a indígenas o viceversa, y sobre todo, que las clases dominantes indígenas trataran de imitar en sus rituales funerarios a los fenicios; pero la pregunta que deberíamos hacernos en este caso es donde se encuentran en esta zona las tumbas fenicias genuinas que intentaron imitar. Sabemos que la expresión de la muerte entre los fenicios nunca fue muy ostentosa, lo que entra en contradicción con las tumbas que aquí hemos tratado; por otra parte, estamos aún muy lejos de conocer el ritual funerario de los indígenas antes de la llegada de los fenicios.
En definitiva, y a pesar de las hipótesis de algunos investigadores que abogan por la filiación fenicia de estos enterramientos, la verdad es que tanto el ritual desplegado como la profusión de elementos indígenas, caso de los vasos à chardon, las cerámicas a mano bruñidas, las urnas biconicas, las fíbulas de doble resorte o los broches de cinturón, no avalan tal afirmación. Pero también es cierto que hay una importante presencia de elementos puramente fenicios, entre los que destacan los platos y cuencos de barniz rojo, las lucernas, los huevos de avestruz o los escarabeos y otros elementos de adorno; pero sin embargo están ausentes de estas necrópolis del valle bajo del Guadalquivir elementos tan característicos del mundo funerario fenicio como son los oinochoes de boca de seta o los jarros de boca trilobulada. Otro elemento que se ha utilizado como prueba de la filiación fenicia de los enterramientos es la urna “Cruz del Negro”, un tipo que deriva de los fenicios, pero que no tiene por qué marcar la adscripción de todo el conjunto, máxime cuando estos vasos presentan algunas características propias del ámbito tartesico. Parece más lógico pensar que en un principio se pudieron enterrar fenicios junto a indígenas o viceversa, y sobre todo, que las clases dominantes indígenas trataran de imitar en sus rituales funerarios a los fenicios; pero la pregunta que deberíamos hacernos en este caso es donde se encuentran en esta zona las tumbas fenicias genuinas que intentaron imitar. Sabemos que la expresión de la muerte entre los fenicios nunca fue muy ostentosa, lo que entra en contradicción con las tumbas que aquí hemos tratado; por otra parte, estamos aún muy lejos de conocer el ritual funerario de los indígenas antes de la llegada de los fenicios.
Museo Ruso de San Petersburgo.
Avda. Sor Teresa Prat, 15
Horario: martes-domingo de 9:30 a 20:00.
Tarifas: 
Exposición permanente+temporal: 8 €, 4 € (tarifa reducida).
Permanente: 6 €, 3,50 € (reducida).
Temporal: 4€, 2,50 € (reducida).
Tarifa reducida=Mayores de 65 años, estudiantes hasta 26 años, familias numerosas.
Gratis=Desempleados, menores de 18 años, discapacitados y todos los domingos desde las 16:00.
#museo #malaga #tourism #turism #visitmalaga #visitamalaga #ruta #rutaturistica #enjoymalaga #turismomalaga #museoruso #russian #russianpeople #cuadros #picture #pic #foto #fotografía #painting #love #lovemalaga
Museo Ruso de San Petersburgo. Avda. Sor Teresa Prat, 15 Horario: martes-domingo de 9:30 a 20:00. Tarifas: Exposición permanente+temporal: 8 €, 4 € (tarifa reducida). Permanente: 6 €, 3,50 € (reducida). Temporal: 4€, 2,50 € (reducida). Tarifa reducida=Mayores de 65 años, estudiantes hasta 26 años, familias numerosas. Gratis=Desempleados, menores de 18 años, discapacitados y todos los domingos desde las 16:00. #museo  #malaga  #tourism  #turism  #visitmalaga  #visitamalaga  #ruta  #rutaturistica  #enjoymalaga  #turismomalaga  #museoruso  #russian  #russianpeople  #cuadros  #picture  #pic  #foto  #fotografía  #painting  #love  #lovemalaga 
Real Fábrica de Tabacos (Tabacalera).
Avda. Sor Teresa Prat, 15.
Esta actividad tuvo lugar primero en el Palacio de la Aduana (1829-39), pero ya desde 1920 hasta 2002 estuvo funcionando en este edificio que vemos.
Ahora alberga oficinas del Ayto., el Museo Automovilistico y el Museo Ruso...
#tabacalera #tabaco #edificio #Málaga #arquitectura #foto #fotografia #pic #picture #museo #auto #coche #car #russian #rusia #fábrica #tourism #turismo #ruta #visitamalaga #visitmalaga #lovemalaga
Real Fábrica de Tabacos (Tabacalera). Avda. Sor Teresa Prat, 15. Esta actividad tuvo lugar primero en el Palacio de la Aduana (1829-39), pero ya desde 1920 hasta 2002 estuvo funcionando en este edificio que vemos. Ahora alberga oficinas del Ayto., el Museo Automovilistico y el Museo Ruso... #tabacalera  #tabaco  #edificio  #Málaga  #arquitectura  #foto  #fotografia  #pic  #picture  #museo  #auto  #coche  #car  #russian  #rusia  #fábrica  #tourism  #turismo  #ruta  #visitamalaga  #visitmalaga  #lovemalaga 
A parte de que las tumbas más antiguas encontradas en las Mesas de Asta pertenezcan o no a la fase prefenicia, que en estos momentos se dio una generalización por la incineración, y no por influencia colonizadora. Las tumbas fenicias son caracterizadas por la ausencia absoluta, de materiales que se le puedan adscribir tipológicamente, con esto se entiende que a pesar de haber establecido su influencia colonizadora, pudieran haber ejercido tanta entre los indígenas como para obtener éstos un ritual similar al de los colonizadores. Lo que parece claro es que el poblado de Mesas de Asta debió de tener una extraordinaria importancia sobre el número de tumbas localizadas; y por el grado de importancia, no en vano son varios los investigadores que han propuesto el sitio como uno de los candidatos a albergar la ciudad de Tartessos.
A parte de que las tumbas más antiguas encontradas en las Mesas de Asta pertenezcan o no a la fase prefenicia, que en estos momentos se dio una generalización por la incineración, y no por influencia colonizadora. Las tumbas fenicias son caracterizadas por la ausencia absoluta, de materiales que se le puedan adscribir tipológicamente, con esto se entiende que a pesar de haber establecido su influencia colonizadora, pudieran haber ejercido tanta entre los indígenas como para obtener éstos un ritual similar al de los colonizadores. Lo que parece claro es que el poblado de Mesas de Asta debió de tener una extraordinaria importancia sobre el número de tumbas localizadas; y por el grado de importancia, no en vano son varios los investigadores que han propuesto el sitio como uno de los candidatos a albergar la ciudad de Tartessos.
A pesar de no obtener gran información sobre esta etapa de Bronce Final, lo llegado a conocer es bastante contradictorio; Si los enterramientos de Roça do Casal do Meio pertenecen a dos inhumaciones con un ajuar coetáneo con su época, en Alpiarça los restos pertenecen a cremaciones. Sin embargo, todos estos hallazgos pertenecen a núcleos situados fuera del centro Tartésico. Debido a la zona situada de estos, disponemos de escasísimos datos, sobre todo en las necrópolis de Mesas de Asta y Las Cumbres (todo ello situado en Cádiz). De la primera, de hecho, aún no se ha llevado a cabo una excavación. La necrópolis se encuentra separada del poblado por una vaguada natural que será una normal en las necrópolis asociadas a los poblados tartésicos, donde siempre hay un arroyo que separa el mundo de los vivos de las necrópolis. La dimensión de la necrópolis consta de más de 13 ha. En la que se han encontrado alrededor de 600 sepulturas de diferentes tamaños. En realidad, solo podemos conocer algo de esta necrópolis gracias a las prospecciones realizadas por el Museo de Jerez en 1990, pero no podemos adjudicarles una cronología a estos objetos; entre los materiales recuperados, procedentes del Bronce Final figuran cazuelas bruñidas, vasos ovoides y bicónicos decorados con motivos geométricos y zoomorfos pertenecientes al “tipo Carambolo”, también presentan motivos geométricos, todos ellos realizados a mano. Al resto de materiales sí que se les puede adjudicar una cronología.
A pesar de no obtener gran información sobre esta etapa de Bronce Final, lo llegado a conocer es bastante contradictorio; Si los enterramientos de Roça do Casal do Meio pertenecen a dos inhumaciones con un ajuar coetáneo con su época, en Alpiarça los restos pertenecen a cremaciones. Sin embargo, todos estos hallazgos pertenecen a núcleos situados fuera del centro Tartésico. Debido a la zona situada de estos, disponemos de escasísimos datos, sobre todo en las necrópolis de Mesas de Asta y Las Cumbres (todo ello situado en Cádiz). De la primera, de hecho, aún no se ha llevado a cabo una excavación. La necrópolis se encuentra separada del poblado por una vaguada natural que será una normal en las necrópolis asociadas a los poblados tartésicos, donde siempre hay un arroyo que separa el mundo de los vivos de las necrópolis. La dimensión de la necrópolis consta de más de 13 ha. En la que se han encontrado alrededor de 600 sepulturas de diferentes tamaños. En realidad, solo podemos conocer algo de esta necrópolis gracias a las prospecciones realizadas por el Museo de Jerez en 1990, pero no podemos adjudicarles una cronología a estos objetos; entre los materiales recuperados, procedentes del Bronce Final figuran cazuelas bruñidas, vasos ovoides y bicónicos decorados con motivos geométricos y zoomorfos pertenecientes al “tipo Carambolo”, también presentan motivos geométricos, todos ellos realizados a mano. Al resto de materiales sí que se les puede adjudicar una cronología.
Málaga es una de las ocho provincias españolas que componen la comunidad autónoma de Andalucía. Está situada al sur de la península ibérica, en la costa mediterránea, entre las provincias de Granada, al este, y Cádiz, al oeste. Al norte limita con las provincias de Córdoba y Sevilla. Su capital es la ciudad de Málaga.// The Province of Málaga is located on the southern mediterranean coast of Spain, in Andalusia. It is bordered by the Mediterranean Sea to the south and by the provinces of Cádiz, Seville, Córdoba, and Granada (clockwise). #spain #spain❤️ #visitspain #españa #visitaespaña #malaga #visitamalaga #trip #trips #travel #travels #traveler #traveller #travelersnotebook #travelpic #travelgram #travelblogger #travelblog #traveladdict #travelaround #travelaroundworld #travelphotography #wander #wanderer #wanderlust #worldtravel #wanderlusting
Málaga es una de las ocho provincias españolas que componen la comunidad autónoma de Andalucía. Está situada al sur de la península ibérica, en la costa mediterránea, entre las provincias de Granada, al este, y Cádiz, al oeste. Al norte limita con las provincias de Córdoba y Sevilla. Su capital es la ciudad de Málaga.// The Province of Málaga is located on the southern mediterranean coast of Spain, in Andalusia. It is bordered by the Mediterranean Sea to the south and by the provinces of Cádiz, Seville, Córdoba, and Granada (clockwise). #spain  #spain ❤️ #visitspain  #españa  #visitaespaña  #malaga  #visitamalaga  #trip  #trips  #travel  #travels  #traveler  #traveller  #travelersnotebook  #travelpic  #travelgram  #travelblogger  #travelblog  #traveladdict  #travelaround  #travelaroundworld  #travelphotography  #wander  #wanderer  #wanderlust  #worldtravel  #wanderlusting 
De Holanda, Italia, Inglaterra, Alemania, Francia..y ¡por supuesto de España! De todos estos países🌍 y más, hemos tenido #visitas para enseñarles nuestra bella #Málaga. ¡Gracias por elegirnos!✌
#Malagatours #visitaMalaga

From Netherlands, Italy, England, Germany, France and of course Spain! People came from all of these #countries🌍 to discover our beautiful Málaga with us. #Bigthanks for choosing us!✌
#freetourMalaga #visitMalaga
De Holanda, Italia, Inglaterra, Alemania, Francia..y ¡por supuesto de España! De todos estos países🌍 y más, hemos tenido #visitas  para enseñarles nuestra bella #Málaga . ¡Gracias por elegirnos!✌ #Malagatours  #visitaMalaga  From Netherlands, Italy, England, Germany, France and of course Spain! People came from all of these #countries 🌍 to discover our beautiful Málaga with us. #Bigthanks  for choosing us!✌ #freetourMalaga  #visitMalaga 
El Parque del Oeste recibió el año pasado un total de 2.415.104 visitas, lo que le convierte en una de las zonas de recreo de mayor afluencia de público en Málaga. Según las encuestas de satisfacción realizadas entre los usuarios del parque, el 87% está satisfecho con los servicios que presta. Asimismo, el Ayuntamiento ha reforzado la vigilancia del recinto por las tardes y ha iniciado el trámite para instalar un sistema de videovigilancia. #malaga #parquedeloeste #carreteradecadiz #zonasdemalaga #visitamalaga
El Parque del Oeste recibió el año pasado un total de 2.415.104 visitas, lo que le convierte en una de las zonas de recreo de mayor afluencia de público en Málaga. Según las encuestas de satisfacción realizadas entre los usuarios del parque, el 87% está satisfecho con los servicios que presta. Asimismo, el Ayuntamiento ha reforzado la vigilancia del recinto por las tardes y ha iniciado el trámite para instalar un sistema de videovigilancia. #malaga  #parquedeloeste  #carreteradecadiz  #zonasdemalaga  #visitamalaga 
...el cambio que se detecta en el soporte de las estelas, donde se pasa de las más grandes rectangulares y con decoración básica de escudo-lanza, a las más estilizadas con la parte inferior reservada para ir hincadas en el suelo y con la figura del guerrero rodeado de sus armas y objetos de prestigio, se ha puesto en relación, precisamente, con el cambio del rito de la inhumación en cista por el de la incineración en urna, y auques te momento coincide con la llegada de los primeros fenicios, es difícil presumir que estos influyeran de forma tan radical en las poblaciones del interior como para que sus jerarcas cambiaran drásticamente de ritual funerario.
...el cambio que se detecta en el soporte de las estelas, donde se pasa de las más grandes rectangulares y con decoración básica de escudo-lanza, a las más estilizadas con la parte inferior reservada para ir hincadas en el suelo y con la figura del guerrero rodeado de sus armas y objetos de prestigio, se ha puesto en relación, precisamente, con el cambio del rito de la inhumación en cista por el de la incineración en urna, y auques te momento coincide con la llegada de los primeros fenicios, es difícil presumir que estos influyeran de forma tan radical en las poblaciones del interior como para que sus jerarcas cambiaran drásticamente de ritual funerario.
En cuanto a la primera cuestión, el origen del rito de la incineración, que con propiedad deberíamos calificar como ce cremación, parece que poco a poco se va aceptando que no es un rito traído por los fenicios, aunque sin duda pudieron contribuir a su generalización. Los datos que tenemos sobre los rituales funerarios de la fachada atlántica europea durante el Bronce Final son realmente parcos, de tal manera que a partir de la propuesta de M. L. Ruiz-Gálvez, se ha generalizado la idea de que pudo haber existido un ritual que no ha dejado huellas en el registro arqueológico, tal vez porque los restos de los difuntos fueron arrojados al agua  con sus pertenencias, lo que justificaría el hallazgo de armas y otro objetos en el fondo de algunos lechos de ríos. El problema está en saber si los muertos fueron arrojados a las aguas una vez cremados, aunque también se ha aventurado la posibilidad  de que se llevaran a cabo ritos de exposición antes de deshacerse del cuerpo, pero evidentemente nunca podremos disponer de datos para poder cotejarlo. Sabemos que la incineración  hace acto de presencia real con los campos de urnas del bronce final en el noreste peninsular, lo que abre la posibilidad de que haya sido gente de esa cultura la que haya contribuido a su expansión por el resto de la península; no podemos olvidar que las estelas de guerrero, aunque denominadas como del suroeste francés, también hacen acto de presencia en el sureste francés, lo que acerca ambos fenómenos culturales. En este sentido, cobra importancia el hallazgo en Buoux, en el departamento francés en Vaucluse, en la Provenza, de una urna con los huesos de un individuo junto a una estela decorada con un escudo de escotadura en “V”...
En cuanto a la primera cuestión, el origen del rito de la incineración, que con propiedad deberíamos calificar como ce cremación, parece que poco a poco se va aceptando que no es un rito traído por los fenicios, aunque sin duda pudieron contribuir a su generalización. Los datos que tenemos sobre los rituales funerarios de la fachada atlántica europea durante el Bronce Final son realmente parcos, de tal manera que a partir de la propuesta de M. L. Ruiz-Gálvez, se ha generalizado la idea de que pudo haber existido un ritual que no ha dejado huellas en el registro arqueológico, tal vez porque los restos de los difuntos fueron arrojados al agua con sus pertenencias, lo que justificaría el hallazgo de armas y otro objetos en el fondo de algunos lechos de ríos. El problema está en saber si los muertos fueron arrojados a las aguas una vez cremados, aunque también se ha aventurado la posibilidad de que se llevaran a cabo ritos de exposición antes de deshacerse del cuerpo, pero evidentemente nunca podremos disponer de datos para poder cotejarlo. Sabemos que la incineración hace acto de presencia real con los campos de urnas del bronce final en el noreste peninsular, lo que abre la posibilidad de que haya sido gente de esa cultura la que haya contribuido a su expansión por el resto de la península; no podemos olvidar que las estelas de guerrero, aunque denominadas como del suroeste francés, también hacen acto de presencia en el sureste francés, lo que acerca ambos fenómenos culturales. En este sentido, cobra importancia el hallazgo en Buoux, en el departamento francés en Vaucluse, en la Provenza, de una urna con los huesos de un individuo junto a una estela decorada con un escudo de escotadura en “V”...
EL MUNDO FUNERARIO EN TARTESSOS
La arqueología protohistórica basa buena parte de su conocimiento en las necrópolis, una documentación imprescindible para abordar con cierta solvencia los estudios sobre la organización social de los vivos, pero también porque aporta una rica documentación capaz de ilustrarnos sobre las costumbres cotidianas de nuestros antepasados, su régimen alimenticio, enfermedades, media de edad, etc. Con respecto al mundo tartesico, su estudio se hace aún más imprescindible toda vez que carecemos de trabajos en extensión que nos faciliten la comprensión de su sistema social a través de los escasos restos de hábitat documentados, por lo que las distintas hipótesis que se vienen realizando sobre la jerarquización y estratificación social derivan fundamentalmente de las necrópolis excavadas.  No obstante, y a pesar de que disponemos ya de un buen número de enterramientos de época tartesica en las distintas áreas afectadas por su cultura, aun son muchas las dudas existentes. Una de ella se refiere al origen del ritual más extensamente desarrollado, la incineración, que para otros ya estaría presente cuando se instalaron los primeros fenicios; otra de las dudas que ha generado un enconado debate entre los investigadores es la adscripción cultural de muchos de estos enterramientos, para unos son claramente tartesicos, mientras que para otros no son sino un reflejo del ritual oriental y, por lo tanto, son tumbas de individuos de origen fenicio que conservan con algún lógico cambio sus ceremonias funerarias.
EL MUNDO FUNERARIO EN TARTESSOS La arqueología protohistórica basa buena parte de su conocimiento en las necrópolis, una documentación imprescindible para abordar con cierta solvencia los estudios sobre la organización social de los vivos, pero también porque aporta una rica documentación capaz de ilustrarnos sobre las costumbres cotidianas de nuestros antepasados, su régimen alimenticio, enfermedades, media de edad, etc. Con respecto al mundo tartesico, su estudio se hace aún más imprescindible toda vez que carecemos de trabajos en extensión que nos faciliten la comprensión de su sistema social a través de los escasos restos de hábitat documentados, por lo que las distintas hipótesis que se vienen realizando sobre la jerarquización y estratificación social derivan fundamentalmente de las necrópolis excavadas. No obstante, y a pesar de que disponemos ya de un buen número de enterramientos de época tartesica en las distintas áreas afectadas por su cultura, aun son muchas las dudas existentes. Una de ella se refiere al origen del ritual más extensamente desarrollado, la incineración, que para otros ya estaría presente cuando se instalaron los primeros fenicios; otra de las dudas que ha generado un enconado debate entre los investigadores es la adscripción cultural de muchos de estos enterramientos, para unos son claramente tartesicos, mientras que para otros no son sino un reflejo del ritual oriental y, por lo tanto, son tumbas de individuos de origen fenicio que conservan con algún lógico cambio sus ceremonias funerarias.
La presencia de estas cerámicas indígenas de gran calidad en un santuario fenicio como El Carambolo, no hace sino confirmar la participación directa de los indígenas en la estructura social fenicia desde los primeros momentos de la colonización, sin que se deba descartar incluso su participación en el funcionamiento del santuario; sería más lógico calificarlo como tartesico, toda vez que con el paso del tiempo se debió producir una manifiesta conjunción de intereses entre ambas comunidades.
Otro de los descubrimientos más importantes de la última década ha sido el santuario hallado en el Cerro de San Juan, en Coria del Rio, la antigua Caura. En las excavaciones de urgencia realizadas a finales de los años 90 del pasado siglo se documentaron hasta cinco santuarios superpuestos de similar planta y orientados al sol naciente, fechados entre los siglos VIII y VI a.C., en consonancia por lo tanto con el de El Carambolo.
La presencia de estas cerámicas indígenas de gran calidad en un santuario fenicio como El Carambolo, no hace sino confirmar la participación directa de los indígenas en la estructura social fenicia desde los primeros momentos de la colonización, sin que se deba descartar incluso su participación en el funcionamiento del santuario; sería más lógico calificarlo como tartesico, toda vez que con el paso del tiempo se debió producir una manifiesta conjunción de intereses entre ambas comunidades. Otro de los descubrimientos más importantes de la última década ha sido el santuario hallado en el Cerro de San Juan, en Coria del Rio, la antigua Caura. En las excavaciones de urgencia realizadas a finales de los años 90 del pasado siglo se documentaron hasta cinco santuarios superpuestos de similar planta y orientados al sol naciente, fechados entre los siglos VIII y VI a.C., en consonancia por lo tanto con el de El Carambolo.
Sin olvidar el peso específico de las cerámicas de origen Mediterráneo y especialmente de las fenicias, muy abundantes en el yacimiento, uno de los conjuntos más significativos de El Carambolo es el lote de cerámicas de tradición indígena que han servido para definir el horizonte tartesico; en primer lugar las denominadas “retículas bruñidas”, cazuelas carenadas realizadas a manos pero con acabados muy cuidados, y abundantes en todo el suroeste peninsular, por lo que han servido para definir la fase pre fenicia de toda esta zona. El segundo tipo, detectado por vez primera en el propio Carambolo y luego documentado en otros yacimientos del suroeste, es el denominado “tipo Carambolo” o, según la tipología de Ruiz Mata, tipo Guadalquivir I; son vasos también realizados a mano, pero en este caso con decoraciones de tipo geométrico realizadas con pintura rojiza sobre la superficie alisada de unos recipientes que responden a distintos tipos, desde las clásicas cazuelas carenadas, hasta los vasos ovoides y los soportes cerámicos. Los motivos decorativos de estas cerámicas parecen responder la influjo de las cerámicas griegas del Geométrico Medio que se atestiguan tanto en el yacimiento como en los recientes yacimientos en Huelva, por lo que parece lógico pensar  que nos hallamos ante cerámicas de factura indígena influenciadas en su decoración por los nuevos modelos que llegan del Mediterráneo.
Sin olvidar el peso específico de las cerámicas de origen Mediterráneo y especialmente de las fenicias, muy abundantes en el yacimiento, uno de los conjuntos más significativos de El Carambolo es el lote de cerámicas de tradición indígena que han servido para definir el horizonte tartesico; en primer lugar las denominadas “retículas bruñidas”, cazuelas carenadas realizadas a manos pero con acabados muy cuidados, y abundantes en todo el suroeste peninsular, por lo que han servido para definir la fase pre fenicia de toda esta zona. El segundo tipo, detectado por vez primera en el propio Carambolo y luego documentado en otros yacimientos del suroeste, es el denominado “tipo Carambolo” o, según la tipología de Ruiz Mata, tipo Guadalquivir I; son vasos también realizados a mano, pero en este caso con decoraciones de tipo geométrico realizadas con pintura rojiza sobre la superficie alisada de unos recipientes que responden a distintos tipos, desde las clásicas cazuelas carenadas, hasta los vasos ovoides y los soportes cerámicos. Los motivos decorativos de estas cerámicas parecen responder la influjo de las cerámicas griegas del Geométrico Medio que se atestiguan tanto en el yacimiento como en los recientes yacimientos en Huelva, por lo que parece lógico pensar que nos hallamos ante cerámicas de factura indígena influenciadas en su decoración por los nuevos modelos que llegan del Mediterráneo.
No menos importantes son los materiales recuperados en el yacimiento como prueba más que evidente  de su carácter tanto oriental como religioso. De las antiguas excavaciones se conocen materiales muy notables, como huevos de avestruz, pilas de piedra, betilos o fragmentos de un quemaperfumes, amén del propio tesoro y la estatua de bronce en la que reza una dedicación a la diosa Astarté. Pero no menos significativos son los hallazgos procedentes de los recientes trabajos arqueológicos, donde destaca la abundancia de huesos de animales exhumados en fosas halladas junto al santuario, procedente sin duda de los sacrificios realizados en su interior. Entre los objetos más significativos destaca especialmente un exvoto, aunque también se ha interpretado como elemento del ajuar litúrgico, de un navío de cerámica rematado por un protomo de caballo que reproduce una embarcación fenicia de mercancías lo que pone directamente en relación estos santuarios  costeros  con la protección de la deidad a la navegación, además de ejercer de auténticos referentes visuales o faros para los navegantes. Escarabeos egipcios, cerámicas de procedencia griega, sarda y chipriota, cuencos con decoración de rosetas que habitualmente se ponen en relación con la representación de Astarté, completan los materiales exhumados en el complejo religioso.
No menos importantes son los materiales recuperados en el yacimiento como prueba más que evidente de su carácter tanto oriental como religioso. De las antiguas excavaciones se conocen materiales muy notables, como huevos de avestruz, pilas de piedra, betilos o fragmentos de un quemaperfumes, amén del propio tesoro y la estatua de bronce en la que reza una dedicación a la diosa Astarté. Pero no menos significativos son los hallazgos procedentes de los recientes trabajos arqueológicos, donde destaca la abundancia de huesos de animales exhumados en fosas halladas junto al santuario, procedente sin duda de los sacrificios realizados en su interior. Entre los objetos más significativos destaca especialmente un exvoto, aunque también se ha interpretado como elemento del ajuar litúrgico, de un navío de cerámica rematado por un protomo de caballo que reproduce una embarcación fenicia de mercancías lo que pone directamente en relación estos santuarios costeros con la protección de la deidad a la navegación, además de ejercer de auténticos referentes visuales o faros para los navegantes. Escarabeos egipcios, cerámicas de procedencia griega, sarda y chipriota, cuencos con decoración de rosetas que habitualmente se ponen en relación con la representación de Astarté, completan los materiales exhumados en el complejo religioso.
El gran número de excavaciones remiten que la ocupación de esta zona fue iniciada entre siglo IX y principios del VIII a.n.e. De todas las épocas de construcciones religiosas nos interesa la Fase III, una superficie de más de 2000 metros cuadrados orientada al sol denominada Carambolo III; todo esto se organizaba entorno a un gran patio dividido en tres conjuntos  subordinado a pequeños patios interiores; el complejo constructivo resultante logra su máximo desarrollo. Es claro la identificación del lugar como uno religioso; de los elementos excavados se encuentran: Un altar localizado en el santuario “A” de Cancho Roano, que se le suman los dos espacios identificados como capillas, el primero circular dedicadoa Astarté, y el segundo en forma de piel de toro tumbada, asociado al culto a Baal. En la parte interior, los suelos están compuestos por de arcilla roja, decoradas con motivos geométricos.Todo el lugar está rodeado por un muro con función de protección frente a lo exterior.
El gran número de excavaciones remiten que la ocupación de esta zona fue iniciada entre siglo IX y principios del VIII a.n.e. De todas las épocas de construcciones religiosas nos interesa la Fase III, una superficie de más de 2000 metros cuadrados orientada al sol denominada Carambolo III; todo esto se organizaba entorno a un gran patio dividido en tres conjuntos subordinado a pequeños patios interiores; el complejo constructivo resultante logra su máximo desarrollo. Es claro la identificación del lugar como uno religioso; de los elementos excavados se encuentran: Un altar localizado en el santuario “A” de Cancho Roano, que se le suman los dos espacios identificados como capillas, el primero circular dedicadoa Astarté, y el segundo en forma de piel de toro tumbada, asociado al culto a Baal. En la parte interior, los suelos están compuestos por de arcilla roja, decoradas con motivos geométricos.Todo el lugar está rodeado por un muro con función de protección frente a lo exterior.
El Carambolo es conocido ya por el yacimiento más importante de toda la cultura tartésica (descubierto en 1958), y tras muchas investigaciones se ha intentado hallar la función del mismo. Ha sido creído, hasta hace unos años, como un poblado procedente del Bronce Final, pero después de profundizar en esta excavación es, a día de hoy, calificado como un santuario fenicio.  El “fondo de cabaña” llamó, desde un principio, la atención de los investigadores donde se halló el conocido tesoro áureo, cuyos materiales destacamos algunos betilos y otros objetos relacionados con el culto, pero estos materiales encontrados hizo que cambiara la visión de algunos arqueólogos, según la cual la presunta cabaña correspondería a un depósito de una gran fosa de carácter ritual en la que se realizaban los sacrificios. El testimonio de una Arqueóloga argumenta que: “El Carambolo Bajo no fue un poblado tartésico, sino un santuario fenicio en el que recibía culto la diosa Astarté”. Esta afirmación propuesta en el 2001 hizo que cambiara la visión de los investigadores sobre este santuario/poblado hasta día de hoy.  De confirmarse algún día la existencia de "Spal", un poblado de fundación fenicia, el Carambolo sería meramente un santuario extra urbano en una posición privilegiada gracias al río Guadalquivir
El Carambolo es conocido ya por el yacimiento más importante de toda la cultura tartésica (descubierto en 1958), y tras muchas investigaciones se ha intentado hallar la función del mismo. Ha sido creído, hasta hace unos años, como un poblado procedente del Bronce Final, pero después de profundizar en esta excavación es, a día de hoy, calificado como un santuario fenicio. El “fondo de cabaña” llamó, desde un principio, la atención de los investigadores donde se halló el conocido tesoro áureo, cuyos materiales destacamos algunos betilos y otros objetos relacionados con el culto, pero estos materiales encontrados hizo que cambiara la visión de algunos arqueólogos, según la cual la presunta cabaña correspondería a un depósito de una gran fosa de carácter ritual en la que se realizaban los sacrificios. El testimonio de una Arqueóloga argumenta que: “El Carambolo Bajo no fue un poblado tartésico, sino un santuario fenicio en el que recibía culto la diosa Astarté”. Esta afirmación propuesta en el 2001 hizo que cambiara la visión de los investigadores sobre este santuario/poblado hasta día de hoy. De confirmarse algún día la existencia de "Spal", un poblado de fundación fenicia, el Carambolo sería meramente un santuario extra urbano en una posición privilegiada gracias al río Guadalquivir
La llegada a Jerusalén
Ahora se trata de bordear el Mar Muerto hasta Jerusalén. Los Reyes enfilan hacia el norte y pasan el río Jordán. Hoy aquí hay un puente que llevó el nombre del general Allenby y después se rebautizó con el del rey Hussein. Entonces no había puente, así que los reyes cruzaron en almadías, con todo su multitudinario séquito y sus camellos. Como era sábado, día santo de los judíos, tuvieron que arreglárselas solos: nadie les ayudó. Pasan el Jordán, dejan Jericó a la derecha y, a la izquierda, Qum Ram, donde muchos siglos después aparecerán los manuscritos esenios.
Los Reyes no van directamente a Belén, sino que antes se detienen en Jerusalén. Allí se entrevistan con Herodes, un rey puesto por los romanos para controlar el territorio. Pero Herodes (no confundir con su hijo Herodes Antipas, que es el de la Pasión) dice no saber nada. Para colmo, la estrella que había guiado a los Reyes deja de verse. Desolados, los Reyes Magos entienden que nada tienen que hacer allí y acuden a Belén, algo más de cinco kilómetros al sur por el viejo camino de Hebrón. Pasan por el villorrio de Bayt Jala. ¿Por qué? Es un misterio. El caso es que llegan a Belén. Buscan la gruta en la que ha nacido Dios, como su estrella les dijo. Y lo encuentran. ¿Fue así? No lo sabemos. Pero pudo ser. Si esta fue la ruta, los Reyes pudieron cubrir unos 2.000 kilómetros, desde los Montes Zagros, Mesopotamia y el Golfo Pérsico, hasta Jerusalén y Belén. Un largo camino. Cierto que lo que hallaron en la meta merecía la pena.
La llegada a Jerusalén Ahora se trata de bordear el Mar Muerto hasta Jerusalén. Los Reyes enfilan hacia el norte y pasan el río Jordán. Hoy aquí hay un puente que llevó el nombre del general Allenby y después se rebautizó con el del rey Hussein. Entonces no había puente, así que los reyes cruzaron en almadías, con todo su multitudinario séquito y sus camellos. Como era sábado, día santo de los judíos, tuvieron que arreglárselas solos: nadie les ayudó. Pasan el Jordán, dejan Jericó a la derecha y, a la izquierda, Qum Ram, donde muchos siglos después aparecerán los manuscritos esenios. Los Reyes no van directamente a Belén, sino que antes se detienen en Jerusalén. Allí se entrevistan con Herodes, un rey puesto por los romanos para controlar el territorio. Pero Herodes (no confundir con su hijo Herodes Antipas, que es el de la Pasión) dice no saber nada. Para colmo, la estrella que había guiado a los Reyes deja de verse. Desolados, los Reyes Magos entienden que nada tienen que hacer allí y acuden a Belén, algo más de cinco kilómetros al sur por el viejo camino de Hebrón. Pasan por el villorrio de Bayt Jala. ¿Por qué? Es un misterio. El caso es que llegan a Belén. Buscan la gruta en la que ha nacido Dios, como su estrella les dijo. Y lo encuentran. ¿Fue así? No lo sabemos. Pero pudo ser. Si esta fue la ruta, los Reyes pudieron cubrir unos 2.000 kilómetros, desde los Montes Zagros, Mesopotamia y el Golfo Pérsico, hasta Jerusalén y Belén. Un largo camino. Cierto que lo que hallaron en la meta merecía la pena.
Los tres reyes comparten camino durante meses hasta llegar a Judea. Entran en Judea, por el sur, por la tierra de los moabitas, que hoy es una dura meseta caliza y entonces era el reino de los nabateos. Un poco más al sur habrían llegado a la fascinante Petra, esa lujosa ciudad monumental excavada en la piedra del desierto. Pero los Reyes tuercen a la derecha, hacia el norte. Atraviesan un arroyo que desemboca en el Mar Muerto –tal vez el curso alto del río Arnón, hoy el Guadalmauyib jordano- y se detienen en Metán. Una de las principales rutas caravaneras de oriente terminaba en Dibón, en la orilla este del Mar Muerto, cerca del río Arnón. Hoy allí no hay absolutamente nada. Estamos en una gran hoya, casi 400 metros por debajo del nivel del mar. Pero se cree que por aquí pasaron los Reyes repartiendo dádivas entre los paisanos.
Los tres reyes comparten camino durante meses hasta llegar a Judea. Entran en Judea, por el sur, por la tierra de los moabitas, que hoy es una dura meseta caliza y entonces era el reino de los nabateos. Un poco más al sur habrían llegado a la fascinante Petra, esa lujosa ciudad monumental excavada en la piedra del desierto. Pero los Reyes tuercen a la derecha, hacia el norte. Atraviesan un arroyo que desemboca en el Mar Muerto –tal vez el curso alto del río Arnón, hoy el Guadalmauyib jordano- y se detienen en Metán. Una de las principales rutas caravaneras de oriente terminaba en Dibón, en la orilla este del Mar Muerto, cerca del río Arnón. Hoy allí no hay absolutamente nada. Estamos en una gran hoya, casi 400 metros por debajo del nivel del mar. Pero se cree que por aquí pasaron los Reyes repartiendo dádivas entre los paisanos.
Los magos vieron la Estrella –fuera lo que fuere- y se pusieron en camino. Gaspar y Baltasar estaban juntos en el momento de divisar la luz, así que emprendieron juntos la ruta. Hay que imaginar el largo y vistoso séquito de sirvientes y escoltas, la caravana de mulas y dromedarios. Una antigua ruta caravanera bordea el desierto de Arabia y Siria, al sur del Éufrates, para descender a lo que hoy es Jordania. Este es el camino que toman Gaspar y Baltasar. En cuanto a Melchor, que viaja en solitario y desde el norte, cruza Babilonia para alcanzar a sus compañeros. Por otro camino –la ruta caravanera del norte, la que bajaba desde el curso alto del Éufrates hasta Damasco- hubiera podido llegar antes a Belén, pero Melchor prefiere viajar junto a Gaspar y Baltasar. De manera que cruza el Tigris y el Éufrates hacia el sur: Sippar, Babilonia, Borsippa, el viejo imperio de Nabucodonosor, ahora en manos de los partos, y se reúne con sus amigos en una ciudad enigmática, en ruinas, una urbe fantasma de la que ya entonces sólo quedaban largas filas de columnas y anchas puertas almenadas, con algunas estatuas de airosa compostura. ¿Cuál era esa ciudad? Es un misterio. Por la descripción, debió de tratarse de alguna vieja capital edificada en tiempos de Alejandro. Nada, en todo caso, quedaba entonces de ella; menos queda hoy.
Los magos vieron la Estrella –fuera lo que fuere- y se pusieron en camino. Gaspar y Baltasar estaban juntos en el momento de divisar la luz, así que emprendieron juntos la ruta. Hay que imaginar el largo y vistoso séquito de sirvientes y escoltas, la caravana de mulas y dromedarios. Una antigua ruta caravanera bordea el desierto de Arabia y Siria, al sur del Éufrates, para descender a lo que hoy es Jordania. Este es el camino que toman Gaspar y Baltasar. En cuanto a Melchor, que viaja en solitario y desde el norte, cruza Babilonia para alcanzar a sus compañeros. Por otro camino –la ruta caravanera del norte, la que bajaba desde el curso alto del Éufrates hasta Damasco- hubiera podido llegar antes a Belén, pero Melchor prefiere viajar junto a Gaspar y Baltasar. De manera que cruza el Tigris y el Éufrates hacia el sur: Sippar, Babilonia, Borsippa, el viejo imperio de Nabucodonosor, ahora en manos de los partos, y se reúne con sus amigos en una ciudad enigmática, en ruinas, una urbe fantasma de la que ya entonces sólo quedaban largas filas de columnas y anchas puertas almenadas, con algunas estatuas de airosa compostura. ¿Cuál era esa ciudad? Es un misterio. Por la descripción, debió de tratarse de alguna vieja capital edificada en tiempos de Alejandro. Nada, en todo caso, quedaba entonces de ella; menos queda hoy.
Sabios que escrutan el horizonte
Desde mucho antes del nacimiento de Cristo, varias generaciones de sabios escrutaron el horizonte para verificar la profecía: una estrella anunciaría el nacimiento de un rey. Tales observaciones se efectuaban desde una alta montaña que la tradición conoce como Vaus o Victoriales, en el confín occidental de la India. Probablemente se trata del monte Zard Küh, 4.548 m., en Irán, la cumbre más alta de los Montes Zagros. Hay innumerables estudios sobre qué tipo de astro pudo haber sido el que diera el aviso: casi todos los investigadores coinciden en que no fue tanto un astro como una conjunción o, más precisamente, una serie inusual de conjunciones y fenómenos. El hecho es que en esta cumbre habrían confluido tres reyes, o tres magos, o tres magos de estirpe real. Uno, Teokeno, luego llamado Melchor, vivía en Media, la tierra de los medos, a orillas del Caspio, quizás al sur del actual Turkmenistán. El segundo, Mensor, luego llamado Gaspar, de estirpe caldea, gobernaba las islas del Éufrates, tal vez en la actual frontera entre Irán e Irak. El tercero, Sair, luego llamado Baltasar, venía aún más del sur, quizá de lo que hoy es Kuwait, al sur del lago de Basora. A Melchor se le supone un origen indio; a Gaspar, persa; a Baltasar, árabe. Hay que decir que esos nombres no son los únicos que se ha atribuido a los magos en la literatura del cristianismo temprano: en griego se llamaron Apelikón, Amerín y Damascón, y en hebreo Magalath, Serakín y Galgalath.
Sabios que escrutan el horizonte Desde mucho antes del nacimiento de Cristo, varias generaciones de sabios escrutaron el horizonte para verificar la profecía: una estrella anunciaría el nacimiento de un rey. Tales observaciones se efectuaban desde una alta montaña que la tradición conoce como Vaus o Victoriales, en el confín occidental de la India. Probablemente se trata del monte Zard Küh, 4.548 m., en Irán, la cumbre más alta de los Montes Zagros. Hay innumerables estudios sobre qué tipo de astro pudo haber sido el que diera el aviso: casi todos los investigadores coinciden en que no fue tanto un astro como una conjunción o, más precisamente, una serie inusual de conjunciones y fenómenos. El hecho es que en esta cumbre habrían confluido tres reyes, o tres magos, o tres magos de estirpe real. Uno, Teokeno, luego llamado Melchor, vivía en Media, la tierra de los medos, a orillas del Caspio, quizás al sur del actual Turkmenistán. El segundo, Mensor, luego llamado Gaspar, de estirpe caldea, gobernaba las islas del Éufrates, tal vez en la actual frontera entre Irán e Irak. El tercero, Sair, luego llamado Baltasar, venía aún más del sur, quizá de lo que hoy es Kuwait, al sur del lago de Basora. A Melchor se le supone un origen indio; a Gaspar, persa; a Baltasar, árabe. Hay que decir que esos nombres no son los únicos que se ha atribuido a los magos en la literatura del cristianismo temprano: en griego se llamaron Apelikón, Amerín y Damascón, y en hebreo Magalath, Serakín y Galgalath.
Y sobre estas cosas que todo el mundo sabe, la tradición (tanto popular como erudita), las revelaciones místicas y el estudio historiográfico han permitido construir hipótesis de gran riqueza e interés. Aquí resumiremos una de ellas basada en tres fuentes. Una, legendaria, es El libro de los reyes magos de Juan de Hildesheim, hacia 1370. Otra, mística, son las Visiones de Anna Katherina Emmerich, finales del siglo XVIII. La tercera, académica, es el imprescindible tratado de Franco Cardini Los Reyes Magos, publicado en el año 2000.
Y sobre estas cosas que todo el mundo sabe, la tradición (tanto popular como erudita), las revelaciones místicas y el estudio historiográfico han permitido construir hipótesis de gran riqueza e interés. Aquí resumiremos una de ellas basada en tres fuentes. Una, legendaria, es El libro de los reyes magos de Juan de Hildesheim, hacia 1370. Otra, mística, son las Visiones de Anna Katherina Emmerich, finales del siglo XVIII. La tercera, académica, es el imprescindible tratado de Franco Cardini Los Reyes Magos, publicado en el año 2000.
Vinieron unos magos de oriente, siguiendo el camino de una estrella, y adoraron al Niño Dios. Esta es una de las tradiciones más sólidas, antiguas y arraigadas del imaginario cristiano. Todo el mundo sabe que la fuente evangélica de esta tradición es el texto de Mateo (2, 1-2). Todo el mundo sabe que Mateo habla de “magos”, sin precisar número ni otra condición. Todo el mundo sabe que la palabra “magos”, en el contexto evangélico, designa específicamente a la casta sacerdotal meda o persa, una de cuyas fuentes de conocimiento era la observación astronómica y cuyos miembros, por otro lado, solían salir de los linajes aristocráticos (de ahí que no sea incongruente llamarlos “reyes”). Todo el mundo sabe, en fin, que la tradición que sigue viva en la Iglesia católica no bebe tanto en el escueto texto evangélico como en otras fuentes apócrifas (el Pseudo Tomás del siglo II, por ejemplo).
Vinieron unos magos de oriente, siguiendo el camino de una estrella, y adoraron al Niño Dios. Esta es una de las tradiciones más sólidas, antiguas y arraigadas del imaginario cristiano. Todo el mundo sabe que la fuente evangélica de esta tradición es el texto de Mateo (2, 1-2). Todo el mundo sabe que Mateo habla de “magos”, sin precisar número ni otra condición. Todo el mundo sabe que la palabra “magos”, en el contexto evangélico, designa específicamente a la casta sacerdotal meda o persa, una de cuyas fuentes de conocimiento era la observación astronómica y cuyos miembros, por otro lado, solían salir de los linajes aristocráticos (de ahí que no sea incongruente llamarlos “reyes”). Todo el mundo sabe, en fin, que la tradición que sigue viva en la Iglesia católica no bebe tanto en el escueto texto evangélico como en otras fuentes apócrifas (el Pseudo Tomás del siglo II, por ejemplo).
Málaga, Andalucia - España. 05.01.18
Cabalgata de Los Reyes Magos por Málaga 🙌 Me encanta lo importante de celebrar esta tradición en toda España, es un evento lleno de magia y alegría, donde todos los niños gozan y los adultos se dan el gozo de ser niños otra vez! Ya con ganas de vivir de nuevo esta maravillosa experiencia y que os recomiendo 100% 😉 #Malaga #Andalucia #malagaandalucia #España #Spain
#CabalgatadeReyes #CabalgataDeReyesMagos #Cabalgatadereyesmalaga #cabalgatadereyes2018 #diversion #reyesmagos #regalos #caramelos #alegria #viaje #viajar #viajeros #travel #traveler #malagalovers #likemalaga #visitamalaga #malagacentro #málaga #malagalife #malagueños #vanedeviaje
Málaga, Andalucia - España. 05.01.18 Cabalgata de Los Reyes Magos por Málaga 🙌 Me encanta lo importante de celebrar esta tradición en toda España, es un evento lleno de magia y alegría, donde todos los niños gozan y los adultos se dan el gozo de ser niños otra vez! Ya con ganas de vivir de nuevo esta maravillosa experiencia y que os recomiendo 100% 😉 #Malaga  #Andalucia  #malagaandalucia  #España  #Spain  #CabalgatadeReyes  #CabalgataDeReyesMagos  #Cabalgatadereyesmalaga  #cabalgatadereyes2018  #diversion  #reyesmagos  #regalos  #caramelos  #alegria  #viaje  #viajar  #viajeros  #travel  #traveler  #malagalovers  #likemalaga  #visitamalaga  #malagacentro  #málaga  #malagalife  #malagueños  #vanedeviaje